Empresa española se pliega al bloqueo
(Publicado por el periódico Granma, viernes
16 de mayo de 2008)
Persecución implacable
ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ
elson.cp@granma.cip.cu
Cada
año, cuando el mundo vota abrumadoramente contra el bloqueo, Estados
Unidos esgrime en Naciones Unidas que se trata de un asunto bilateral entre
Washington y La Habana. Es una mentira dicha a voces y que nadie se traga, pues
la comunidad internacional sabe en carne propia que el cerco a Cuba es una verdadera
guerra económica que extiende sus garras por el mundo entero. Y su carácter
extraterritorial es tal, que empresas y ciudadanos de terceros países
sufren la presión y sanciones norteamericanas, lo que hace que no pocas
firmas se vean obligadas a romper sus vínculos con la Isla, a sabiendas
de que ello provoca daños y perjuicios en la nación bloqueada.
LAMINADOR 300 DE ANTILLANA DE ACERO.
Que lo digan los
trabajadores de Antillana de Acero, una de las industrias de mayor peso por
la importancia y el valor de su producción en la economía nacional,
que puede verse obligada a parar los motores de sus laminadores de no concretarse
la adquisición de los equipos protectores imprescindibles para sustituir
los que por decenas de años allí han funcionado. ¿Qué
significaría ese paro? Pues dejar de producir barras corrugadas (cabillas)
y otros elementos básicos para que el país cumpla con el plan
de construcción de viviendas, hospitales, policlínicas, hoteles,
entre otros. ¿Qué tiene que ver el bloqueo norteamericano con
esto? Dejemos que sea el ingeniero Michael Feston, especialista comercial de
la empresa ACINOX, del Ministerio de la Industria Sideromecánica (SIME),
quien explique el caso que nos ocupa:
EL INGENIERO JUAN CARLOS TORRES NOS EXPLICA ANTE EL PANEL
DE PROTECCIÓN EN ANTILLANA.
Antillana de
Acero tiene serios problemas con motores que necesitan protección contra
dificultades técnicas que podrían paralizarlos. "En el caso
que nos ocupa se trata de un protector digital multifuncional ZIV, es decir,
que preserva los motores contra posibles daños por cambios de voltaje,
temperatura, entre otros. "Es un aditamento con tecnología de punta
hecho en España por la División ZIV P+C S.L. "Nuestra línea
de trabajo en ACINOX es la de buscar los productos de forma directa con los
fabricantes, sin intermediarios que los encarezcan.
"Iniciamos la negociación en el 2006 con la citada empresa, que
primero nos pidió el pago por adelantado, lo que no aceptamos y al final
logramos un acuerdo de abonar un 30% contra la entrega de la documentación
básica y el 70% cuando la mercancía estuviera en Cuba.
"Una vez definido esto, pasamos a la parte legal, a llevarlo al papel.
Le enviamos la pro-forma de contrato con las regulaciones establecidas para
el comercio exterior. Ellos pusieron algunas trabas pero lo aceptaron. Entonces
hicimos nuestro expediente de compra que aprobó el Banco Central.
"Le confirmamos al suministrador y dijeron que no había problemas,
que nos entregarían el equipo en unas ocho semanas".
EL BLOQUEO UNA VEZ MÁS
Cuando todo estaba aparentemente resuelto, lo único que faltaba era que
ellos cumplieran con la entrega en el tiempo pactado.
Al respecto explica el ingeniero Feston: "Fue pasando el tiempo y al ver
que no se ejecutaba el convenio en el plazo previsto, le pasamos varios mensajes
que no respondían.
"Hasta que en diciembre del año pasado nos hicieron llegar una respuesta
un poco ambigua, donde decían que no estaban en condiciones de suministrarnos
los equipos por tener problemas con las licencias de componentes no europeos".
Al conocer la respuesta negativa de la empresa española, la dirección
de importación de ACINOX le envió un nuevo correo, al que respondieron
reiterando "... tenemos dificultades de licencias de productos no europeos,
que nuestros equipos incorporan (tanto a nivel de hardware como de software)
y es por lo que trataba de indicarle, que debido al embargo que se ejerce a
su país, no nos podemos permitir tener problemas con nuestros suministradores
no europeos".
Todo queda claro entonces: se trata de no tener problemas con Estados Unidos,
el país que bloquea a Cuba.
Se produce en una situación crítica, Antillana está demandando
el producto porque podría presentarse un paro en la acería por
dificultades de algún motor. Esto significa dejar de producir barras
corrugadas y otros componentes reclamados por las más disímiles
obras que se levantan en todo el país: viviendas, hospitales, escuelas...
"Nos dimos a la tarea —explica el ingeniero Feston— de buscar
otros suministradores. Y al final llegamos a uno en la propia España,
pero con el cual el valor del equipo en cuestión se duplica respecto
al precio del fabricante que nos negó la venta por el bloqueo... "
ANTILLANA ESPERA
Periodista y fotógrafo de Granma acudimos a Antillana de Acero, en el
Cotorro. Allí, el ingeniero Juan Carlos Torres Barceló, especialista
eléctrico nos explica:
"Los protectores actuales son muy viejos, ya no garantizan la calidad requerida.
Deben dar seguridad a motores para los laminadores 250 y 300.
"Por ejemplo, de dañarse el laminador 300 se afectaría la
producción de unas 4 000 toneladas de barras corrugadas al mes por la
demora en su puesta en marcha nuevamente", enfatizó.
CONCLUSIÓN
¿Embargo o bloqueo?
La respuesta es: guerra económica y persecución implacable.